Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.

dimarts, 3 de març de 2015

Neuroplasticidad

No hace mucho aprendí un nuevo término en una de esas clases universitarias llanas, sin erupciones ni interrupciones que puedan enturbiar la fría atmosfera de soledad en que (estoy convencido aunque no seguro) se encuentra el maestro llamado profesor por situarse encima de esa tarima. Después de mis particulares y pequeños hachazos al método de enseñanza de algunos profesionales os diré el término: neuroplasticidad.
Según entendí en clase, neuroplasticidad es la capacidad neuronal y cognitiva que toda persona tiene y que consiste en aprender nuevos conceptos, ideas, es decir, en almacenar información y procesarla y, alguna, almacenarla, creciendo en experiencia. Depende de factores como la repetición, atención, tipo de estímulo, lesión que ha podido sufrir el sistema nervioso e intensidad de la señal.

Hasta aquí todo normal, es decir, se refiere al aprendizaje cognitivo en el cual el sistema nervioso almacena nuevos conceptos y en definitiva aprende. Ahora bien, mi sorpresa fue cuando se aseguró que SIEMPRE se tiene neuroplasticidad pero en diferentes niveles, es decir, parece ser que incluso los pacientes en coma tienen un rango de aprendizaje cognitivo, un margen de neuroplasticidad. Pero dejando de lado la polémica con el estado comatoso, podemos extrapolar el concepto e idea a la educación sabiendo que, en cualquier momento cualquier persona independientemente del coeficiente intelectual, tiene un rango de aprendizaje sobre el que se puede trabajar, cosa que parece clara y normal pero muchas veces es obviada.


Relación tiene con los olvidados en la educación, alumnos que se les da por perdidos porque no pueden seguir la ‘’línea’’ o dirección que marca el temario junto con la programación (Oh Dios que todo lo describe) y que simplemente si aprenden, bien, y si no también, no es problema mío, su neuroplasticidad no es suficiente para seguir mi clase. Son catalogados como mal alumnos, inútiles, cortitos o zoquetes.  Y claro, al venirme a la cabeza ‘’zoquete’’ mis conexiones neuronales se activan para recuperar de mi almacén de memoria a largo plazo (y ya de paso del baúl del trastero) el libro de Pennac ‘’Mal de Escuela’’. Sé que estos dos conceptos o ideas no tienen mucha relación, de hecho fríamente creo que no tiene la más mínima, pero una cosa me ha llevado a otra.
Nos explica ‘’Mal de Escuela’’ que el aburrimiento en la clase es aplastantemente normal, no existen actividades espontáneas que tengan una intensidad suficientemente alta para llamar la atención, por tanto lo normal será el zoquete, no el empollón, lo habitual es  encontrar al alumno distraído no al sediento de explicaciones huecas de valor atencional. Por tanto, ¿pueden llamarse educadores aquellos que les invade la impaciencia y el nerviosismo cuando literalmente 2 alumnos de 36 están atendiendo la magistral explicación que solo realiza ‘’stop’’ cuando no queda saliva para tanta palabra? No. De hecho creo que el único adjetivo que no se les podría colgar sería ese mismo, ya que no están facilitando o haciendo que lo alumnos capten conceptos y aprendan, sino que los está aplastando con la losa del aburrimiento en forma de explicación que muestra su inigualable sapiencia.

Sinceramente, no sé cómo he llegado a este punto porque he mezclado dos mundos turbios y totalmente diferentes, desde la neuroplasticidad en un ámbito post lesión neurológica, hasta la educación y los alumnos zoquetes de Pennac, pero acabando con este tipo de batido explosivo; es obvio que no todos tenemos la misma neuroplasticidad, simplemente debemos saber cuál es la información que los procesos cognitivos pueden aceptar, conocer qué es lo que realmente se ignora y no se sabe, para ponerse en esa situación y adaptar nuestras actividades y lecciones a las demandas.



diumenge, 1 de febrer de 2015

Soy graduado

Soy graduado. Dentro de poco tiempo tendré el típico papel que cataloga y oficializa este proceso que he recorrido durante 4-5 maravillosos años de mi vida, que bien podría ser comparado a un embarazo, esa cocción lenta de conocimientos que han sido incorporados en mi mente a base de apuntes, libros, exámenes, experiencias académicas y no académicas.

Recuerdo perfectamente ese primer año, en el que vine a vivir con mi amigo Luis a la capital. Ese año nos lo comimos de un bocado (o de tanto como decimos nosotros). Devoramos aquel año (especialmente los Jueves) sumergidos en sensaciones contrarias como felicidad y también inexperiencia e inquietu


d. Poco a poco fuimos calmándonos, o como diría un amigo, acomodándonos en esa posición de noble dentro de la universidad,  cogiendo la vida por el mismo sendero pero sin desviarnos (tanto) puntualmente de nuestro camino.



Llegué pensando que el título era lo más importante, y me voy sabiendo que es lo menos importante. No creo que la validez de las personas se miden por los títulos que carguen en la mochila académica llamada Curriculum Vitae, sino por el propio individuo: su inteligencia, su análisis y su práctica. Obviamente el título acarrea que se han pasado unas ‘’pruebas’’ que ‘’demuestran’’ la adquisición de los suficientes conocimientos para desenvolver las actividades de una profesión con la categoría de un experto, por lo que es de gran importancia. 

Ahora bien, me vengo a referir a que creo que el verdadero profesional no lo es por ese documento de enorme valor sentimental y económico (cuesta unos 150 euritos), sino por el amor a su trabajo, es decir, el entusiasmo no sólo por desempeñar sus funciones sino por aprender más (Eureka, he aquí la cuestión). Ese título representa los conocimientos que se han adquirido en ese tiempo, y posiblemente acabe enrollado en el trastero y desgastándose poco a poco por el martillo llamado tiempo. Con un poco de suerte, los conocimientos adquiridos  pueden no sufrir la misma suerte que los devore el olvido, pero sí se estancarán y no evolucionarán si no se renuevan leyendo, escuchando y discutiendo, es decir, aprendiendo de y sobre tu propia profesión, porque un día Juana Inés de la Cruz dijo que no se estudia para saber más, sino para ignorar menos. No se puede pretender creer que se ha llegado a la cúpula de conocimiento (y más pensar que es eterna) cuando se acaba la carrera, se sabe un poco y sobretodo se ignora mucho.


Llegué pensando que la nota era lo más importante, y me voy sabiendo que es de lo menos importante. Esto lo tengo claro, el numerito que sale en tu expediente no es proporcional a lo buen profesional que puedes llegar a ser; ni tampoco la nota de una asignatura es directamente proporcional a la satisfacción con esta. El caso más notorio es mi reciente entregado Trabajo Final de Grado. 
Escasas veces he estado tan contento con la elección de un profesor, un tema y la elaboración de un trabajo como lo estaba con el mío (Adicción al Ejercicio Físico), y creo que el fruto final fue muy bueno, no solo porque era de las primeras veces (por no decir la primera) que se trataba este arriesgado tema en los Trabajos Final de Grado, sino porque simplemente estaba contento con mi  trabajo, de cómo había evolucionado el documento bajo mi cautela y cómo lo había modificado a mi gusto (que no significa que siempre haya sido el correcto). En definitiva, estaba orgulloso de mi tarea, y obtuve un 8.

Un 8 Notable es una gran nota como me decían personas muy importantes, pero me quedé con la sensación que mi trabajo podría haber merecido más nota. Pero (y ante mi asombro) lejos de entristecerme me hizo sentir por primera vez la sensación de satisfacción académica no ligada a una nota. Estaba orgulloso de mi trabajo independientemente de la nota recibida porque me había servido  para aprender y ser mejor profesional. Entonces, creo que no deberíamos unir tan estrechamente la nota con la sensación de felicidad y regocijo académico, sino más con lo personal, con si sentimos que se ha empleado correctamente el tiempo y se ha aprendido con aquello que se ha realizado.




En definitiva, he aprendido muchas cosas y creo que estoy capacitado profesionalmente para llevar a cabo mi función en la sociedad (si la sociedad me lo permite) y en el ámbito personal me llevo muchas cosas de estos años, amigos y no tan amigos, conceptos eternos y promesas olvidadizas, cenas, noches y resacas para la eternidad y sobretodo momentos, porque en eso consiste todo, en dibujar momentos en la vida que no se olviden y que hacen que se te erice el bello de simplemente recordarlos.


dijous, 6 de febrer de 2014

Competencias básicas de la Educación

Las competencias básicas se definen como aquellas capacidades, habilidades, pensamientos, valores, etc que una persona tiene para organizar y ser válido con los aspectos de su vida como en lo personal o profesional. Esta definición es la típica que se le da a este concepto. En este post voy a hablar de las competencias básicas en la educación, ya establecidas por ley con la propuesta de la Unión Europea, en la LOE.  Pero primero, estas competencias, ¿porque forman parte del currículo?

Para responder esta pregunta sería interesante echar un vistazo al Anexo I de la LOE que explica las competencias básicas. Aquí se explaya con las finalidades de esta inclusión y la importancia de las competencias: integrar los aprendizajes formales y no formales; permitir a los estudiantes integrar estos aprendizajes y relacionarlos con otros para utilizarlos cuando sean necesarios; y orientar la enseñanza. Vamos, que en teoría se pretende orientar a un profesor para formar integralmente al alumno (como debe ser) que no solo obtenga aprendizajes teóricos sobre el papel, sino que estos le sirvan para todos sus ámbitos como persona. Qué bonita es la teoría, ¿no?

Pues estas competencias básicas son un total de ocho, según la propuesta europea, las cuales voy a exponer y explicarlas brevemente según vienen explicadas en el Anexo I.

Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
Esta competencia trata el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnica, con la interpretación de la información recibida para procesarla y tomar una decisión coherente, con iniciativa y valiéndose por sí mismo. Es decir, la interacción con el mundo y espacio físico y real y con todos sus aspectos, como las propias personas y los cambios y actuaciones que pueden venir de ellas.

La reflexión debe ser siempre primordial en la
educación, siendo los artefactos informáticos
instrumentos para facilitar la reflexión.
Tratamiento de la información y competencia digital.
Consiste en la disposición de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, transformándola en conocimiento para que sea útil en la persona, la obtención de información no tiene la consecuencia necesaria de conocimiento.  Por esto, la persona tiene que saber seleccionar, tratar, comprender y adoptar una posición crítica y reflexiva delante la información para conocerla.
Además, también se refiera a la utilización de tecnologías de información y comunicación, intentando mediante su conocimiento, sacarle el mayor rendimiento y resolver, con su ayuda, problemas de la vida real y cotidiana.


Competencia matemática.
Consiste en la habilidad de saber utilizar números, símbolos, geometría y diversos signos matemáticos en la vida real. Supone aplicar el conocimiento para resolver  problemas de ámbito matemático de manera espontánea, en saber obtener información, comprender una argumentación matemática para dar respuestas a situaciones de la vida diaria.

Competencia en comunicación.
Esta área hace referencia al buen conocimiento y utilización del lenguaje, tanto escrito como oral y tanto verbal como no verbal. Conocimiento de éste para saber expresar, comunicar, escuchar,  entender y exponer ideas y pensamientos, al igual que para dominar diferentes situaciones de comunicación.
También se hace referencia a un conocimiento y dominio de, al menos, una lengua extranjera.

Competencia cultural y artística.
Se refiere al conocimiento, la comprensión y la valoración las diferentes manifestaciones culturales, con lo que supone una manejo básico de las principales técnicas, recursos de diferentes lenguajes y símbolos artísticos y las obras más destacadas del ámbito cultural, para poder disfrutarlas, enriquecerse y expresar las sensaciones. 
Además, se ha de impulsar la creatividad y capacidad de reunir los recursos necesarios para realizar creaciones propias, y para tener la propia opinión.


Competencia social y ciudadana.
Competencia referida a la capacidad de vivir en sociedad, es decir, tener el conocimiento para convivir, respetar, cooperar, discutir, etc., y ser un ciudadano democrático, sabiendo que existen problemas ideológicos o de otro tipo, y sabiendo resolver estos con el dialogo y el respeto. Permite comprender la realidad social del mundo, comprendiendo la evolución, los logros, equivocaciones y problemas
Además, se refiere a adoptar una actitud participativa, activa en la sociedad, conocer para poder ejercitar, por ejemplo  los derechos, responsabilidades, valores democráticos…


Desmotivación en la escuela sacando el tópico
''aprobar por aprobar'' que tanto daño hace
Competencia para aprender a aprender.
Esta competencia se refiere a iniciarse en el aprendizaje y seguir aprendiendo según las metas y necesidades. En esta competencia existen dos vertientes, la adquisición y desarrollo de propias capacidades como intelectuales, emocionales o físicas, imprescindibles para el aprendizaje; y el sentimiento de competencia personal (motivación, confianza…)
Por esto, las capacidades que hacen posible el aprendizaje se han de facilitar al alumno, se han de sacar de él y que tenga conciencia de ellas, pero sin olvidar la otra parte, que el aprendizaje tiene que ir guiado porque el objetivo despierte interés y curiosidad.

Autonomía e iniciativa personal
Esta parte está referida a la concienciación del conjunto de valores personales, como responsabilidad, perseverancia, conocimiento en sí mismo o la autoestima, y además en la capacidad de tener criterio propio, autónomo y valioso. No es solamente referido a las imaginaciones que uno puede tener, sino a la transformación de las ideas en acciones, es decir, la realización de proyectos que uno se propone en los diferentes ámbitos de la vida.
Además, la adaptación a los cambios con actitud positiva y la innovación del presente con flexibilidad de planteamientos y posibilidad de cambios en los proyectos, no sin antes tener un proceso de reflexión.

Obviamente se ha intentado que entre todas las competencias cubran todos los aspectos integrales de una persona, para una educación global, real e integral (que sabemos que es la valiosa)  pero esto es solo la teoría, donde realmente se hace la educación (como todos sabemos) es en las clases, en los comportamientos, sucesos, valores que se dejan ver y conductas, en las explicaciones de los conceptos teóricos, muchas de los cuales se incluyen en el currículo oculto al cual no voy a entrar ahora.

Es decir,  todas estas competencias deben ser incluidas en cada asignatura. Claro que unas tenderán a reproducir y desarrollar más una competencia que otra, pero el profesor de cada asignatura debe tenerlas todas en cuenta en sus actuaciones, porque se están formando personas no matemáticos, biólogos o escritores.

Y, para acabar, esto precisamente es lo que me hace interesarme tanto por la educación. Tenemos (en teoría) competencias que nos ayudan en nuestra actuación, es decir, nos marcan hacia donde tiene que ir encaminado nuestra educación de una forma razonable, pero (vuelvo a decir en teoría) los educadores tienen la responsabilidad y la libertad (remarco en teoría detrás de la palabra ‘’libertad’’) de realizar unos ejercicios u otros, es decir, cada clase es un mundo diferente, cada ejercicio es diferente, no son métodos de entrenamiento que se hacen y punto, ni como se ha de mantener una instalación deportiva, es mirar, pensar, reflexionar y adoptar tus actuaciones a aquellos valores o conceptos que pretendes inculcar.  Lo triste es que a veces, según currículos y reglas, se limita tanto a un profesor que tenga que hacer exactamente lo que se manda. Ahí se pierde todo lo bonito y valioso de la educación. 
Es decir, las competencias, en mi opinión, no van mal encaminadas pero no deben ser una jaula para el profesor, sino que han de ser, no solo en la teoría y también en la práctica, abiertas y dejando libertad al profesorado para ejercer su deber, porque sino, las competencias pierden toda su valía.


Todas estas competencias deben ser incluidas en cada asignatura. Y esto creo que es lo más importante, no nos tenemos que olvidar que la educación valiosa es la educación global, integral, real hacia la persona, que aquello que enseñemos enriquezca no solo a la mente con resoluciones matemáticas a ecuaciones imposibles y explicaciones sobre el ácido desoxirribonucleico, sino actuaciones, valores y conductas (muchas de las cuales se incluyen en el currículo oculto) que también es educar, muchas veces en mayor nivel que conceptos teóricos exclusivamente.

Aquí os dejo un vídeo de D. Daniel Cassany, profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, que parla en general  de las competencias básicas y concretamente del lenguaje en la educación. Me ha parecido muy útil y interesante lo que expresa de construir puentes, es decir, que su educación ha de estar ligada con su vida personal, social y familiar, y así su educación será más real. 


El caso de Litang i su carta del minuto 42 es un ejemplo de lo que una persona, aunque no tenga el conocimiento de cómo hacer una práctica, sabe otras cosas. También habla de la necesidad, motivación de Litang de aprender, de descubrir, que puede compararse en la falta de motivación y el mal funcionamiento de la educación.

Que bueno es el ejemplo del 1h 12 min. en el que destierra el discurso de NO escribas mal en los típicos mensaje móvil de adolescentes a trazar un ''puente'' entre esto y un objetivo académico, como la fonética.

dimarts, 4 de febrer de 2014

Catalanofòbia

No solc parlar de política, perquè no controlo el que deuria per parlar molt ni llegisc tots els periòdics de totes les ideologies polítiques diàriament, i a més, el blog no té com un dels temes principals aquest, però com vaig dir en post anterior, a mi m’agrada parlar d’aquest tema, no m’importa establir conversacions amb gent amb ideologies diferents.

Però, tampoc crec que el tema de la ‘’Catalonofobia’’ sigui exclusivament polític, de fet crec que ens ho fan veure polític però és més social i educatiu. A més, parlo d'aquest tema perquè he viscut algunes situacions relacionades amb aquest.

Aquí un exemple del que vull tractar

En catalonofobia em referisc a la mania, pànic i l’odi (crec que un de Murcia que volia anar a França, anava per la AP-7 i va pegar la volta per Aragó per carreteres regionals per no creuar Catalunya) que ALGUNS espanyols de difentes parts pareix que tinguin cap als catalans. Raons? La majoria de voltes no ho saben ni ells (amb el famós argument del perquè si!!), encara que pareix que els motius més comuns solen ser la llengua, la independència i el sentiment en general. Per açò, vaig a intentar estructurar el meu post en aquestes parts.
Dir que, per escriure aquest post em va inspirar el popular video de Youtube ‘’Catalanofobia’’ que teniu adjunt a baix del post.

Llengua: Una de les coses més riques del món és la varietat lingüística (crec que ningú pot discutir això), tindre les innumerables llengües que existeixen arreu del món; i en Catalunya, País Valencià i les Illes Balears tenim la gran sort de que es parla una altra llengua a més del castellà, que és el català. I aquesta llengua és nostra, és a dir, és l’oficial en el nostre territori (amb el castellà) i molta gent la té com a primera llengua en l’àmbit personal i escolar. Aleshores quin problema pot representar per la resta d’Espanya que nosaltres tinguem una llengua pròpia i puguem comunicar-nos i educar-nos en aquesta? No ho puc entendre.

I la frase de ‘’a mi me hablas en español!!!‘’ Vale, si no entens el català perquè ets gallec, ÒBVIAMENT et parlaré castellà per què ens entenguem, però crec que no cal que uses l’imperatiu ni formules una ordre, i més quan, la majoria de vegades que passa açò, està en la regió catalana, valenciana o balear.  Ara, una de les coses que m’he trobat en la meua experiència relacionat amb açò. Varia gent espanyola en un grup parlant amb unes cerveses pel mig i amb un amic valencià que parlo català des de sempre, el parlo com sempre, i algú que no ho entén et solta: ‘’Podrías hablar espanyol y nos enteramos!!!’’. Però, estic parlant amb tu? Per què m’has d’obligar a parlar castellà amb el meu amic?  És a dir, entenc si et pot sentar malament que sabent que no m’entens, et parlo català directament a tu, però si li parlo a una persona que si m’entén i en la qual sempre he parlat en el MEU idioma, quin problema hi ha?

Un altre aspecte relacionat amb la llengua és el que de vegades la gent diu que no entén les coses escrites en català a senyals, informació, etc. Jo ho comparo amb la meua experiència. Estic a Cardiff, capital de Wales, país on, igual que en Catalunya, País Valencià i Balears conviuen dos llengües oficials, l’anglès i el gal·lès. Doncs, si un cartell està en gal·lès i no l’entenc no em ‘’cago’’ en el puto gal·lès, SEGUR que hi ha un altre en anglès, i si no (cosa molt estranya), es pregunta a un altre. Doncs igual que en la nostra regió del Mediterrani!


I per cert, no vaig a entrar molt en el tema de Valencià és o no Català, perquè em pareix molt molt absurde. Per favor, no cal ser catedràtic de ninguna universitat, el valencià és un dialecte del català al igual que el mallorquí. Les llengües varien i segons llocs tenen unes paraules, terminacions diferents. Per exemple, jo sóc del nord del País Valencià i parlo diferent que un alacantí, doncs que hi hagi varietat no signifique que sigue diferent llengua. Em pareix prou obiv, no entenc les persones (com la del video de dalt) que els entren nausees (i alguna reacció alèrgica) de pensar que parlen català.




Independència. Primer de tot vull deixar clar que NO sóc independentista. Aquest tema espinós, polèmic i ‘’alarmant’’ ha format part de moltes portades i tertúlies sobretot en l’últim any. Doncs és veritat que hi ha una part de la societat catalana (també valenciana i balear però en menor proporció) que creu i desitja separar-se de la resta d’Espanya, però NO és tota ni molt menys. De fet, crec que és una minoria.
I a mi el que em pareix lamentable és que part de la societat espanyola odia a tots els independentistes, encara que hagin faltat al respecte a Espanya ni res per l’estil, simplement senten que independitzar-se seria una gran solució. Per què odies a aquesta gent? Jo crec que al final és per inèrcia, educació i el ‘’gran’’ treball dels periòdics conservadors.




Sentiment. És real aquest sentiment de sentir-te més valencià/català/balear que espanyol. Per exemple, JO mateix em sento més valencià amb la meua llengua materna (el valencià) i la meua cultura d’aquí, que espanyol amb llengua i cultura espanyola. I no passa res, és a dir, per la cultura, educació i la llengua (que crec que són les bases d’una societat) em sento més valencià que la persona espanyola que estima al seu país. No és res més que un sentiment, el meu sentiment, i si em pregunteu el perquè, realment no ho sé, suposo que per l’educació i la llengua en la que he estat submergit tota ma vida, però mai ningú m’ha dit t’has de sentir així indirectament, de fet a la meua família hi ha gent que no pensa el mateix que jo, però així és com jo em sento.

Així, em direu, et sens més valencià que espanyol per llengua i cultura, i no ets independentista. Com es menja això? Doncs fàcil, no cal mastegar molt. Simplement no crec en el separatisme d’aquesta regió, no crec en que hi hagi que independitzar-se d’Espanya, estic feliç com estic, no senc que Espanya m’estigui fent res dolent ni molt menys, ja que em respecten la meua llengua, la meua cultura i l’educació (deixant de banda les retallades), no em senc així, encara que respecto els que si senten necessitat d’independència.

En conclusió, em pareix repugnant com alguns espanyols quasi des de el bressol odien Catalunya, el català i el sentiment cultural propi. Òbviament el paper de l’educació familiar juga un paper important, i encara que no m’ha tocat educar a ningú encara, el respecte cap als altres en raça, ideologia, sexualitat, sentiment diferent que tu seria un dels pilars de l’educació que voldria donar. No es tracta de odiar ni matar les ideologies de tots els que pensen diferent, sino de respectar-les i parlar-les, per compartir diferents punts de vista, i potser que així, arribes a tindre una millor ideologia, una que es correspongue més a tu i en la que et sentiques còmode. I aquesta no té perquè ser un partit polític, de fet crec que ningun partit pot representar la meua ideologia ni de la ningú perquè cada persona és i pensa diferent.


Vídeo que m'ha inspirat aquest post




I per cert, sóc aficionat (i molt) del Real Madrid. Altre dia parlaré sobre el vincle política-esport que tant fastig em fa, que m’han entrat ganes després de veure una de les perles de La Razón.



dimecres, 29 de gener de 2014

Experiència Goril·les Y Músculs (GYM)

Després d’un gran temps parat per diferents motius, intentaré reenganxar-me a escriure i compartir algunes temes que me criden l’atenció sobre els temes d’activitat física, educació, etc.

Actualment, no estic vivint en el meu país natal Espanya, estic formant part de la població de Gal·les, vivint a la seua capital Cardiff. Aquest canvi en la meua vida, òbviament comporta moltíssimes adaptacions (idioma, cultura, nova gent...) però aquest apartat personal el deixaré per un altre moment, en aquesta entrada vull parlar sobre el gimnàs i la meua experiència en aquest.

Mai havia estat apuntat a un gimnàs, ja que per una part sempre he sigut aficionat al futbol i la meua família mai m’ho ha inculcat, i per altra, realment, mai m’ha cridat l’atenció, no ho veia com una font que hem podia aportar diversió ni que pogués gaudir fent aquest tipus d’activitat física. Doncs, quan vaig arribar a Cardiff, em vaig apuntar a un d’aquests, potser perquè tinc prou temps lliure, perquè està prop i perquè jugant al ‘’Welsh football’’ cada contacte me’n vaig a terra.

Doncs en aquesta entrada parlaré del gimnàs, però no de mètodes, càrregues, perioditzacions i temes d’entrenament esportiu, els quals podeu trobar-los en diversos articles científics, sino del tipus de persones que hi ha, de l’apartat social del gimnàs, d’allò que potser ens fixem però no parlem. Com a tot arreu, al gimnàs es reuneixen diferents tipus de persones, de classes, ideologies i pensament i amb diferents objectius en una única finalitat, fer activitat física (?). 

Respecte als tipus de persones fixant-nos en l’aparença, està els joves que tenen un diàmetre de braç més propi d’una cama, als que anomenarem en aquesta entrada els ‘’goril·les’’; les noies amb un cos prim digne d’alguna passarel·la, a les que anomenarem les ‘’barbies’’; homes amb una gran forma física d’una edat d’entre 30-60 anys, als que anomenarem els ‘’Rockys’’; i per últim el grup més nombrós, joves nois i noies de cos més o menys sense hipertrofiar, als que anomenarem els ‘’normalets’’. Doncs en aquests grups de persones s’estableixen unes relacions piramidals, com tots sabem, ocupant el primer escaló els ‘’Rockys’’ i els ‘’Goril·les’’, en segon lloc les ‘’Barbies’’ i per últim els ‘’normalets’’.
Aquesta relació de poder es pot veure cada moment dins de la sala, com els ’’goril·les’’ van de màquina en màquina volent cridar l’atenció (diria que els moviments dels muscles giratoris en el pla transversal no són del tot normals), els encanta generalment que els miren i que tothom es quedi impressionat  dels músculs brutals. A més la seua vestimenta és lo més apretada possible i amb el coll fins el melic.  Aquests, soles miren a la mateixa altura als ‘’rockys’’, homes treballadors que van al gimnàs a mantenir la forma i que, sincerament, no els importe qui mire o deixe de mirar, solament vol fer el seu treball i anar-se’n a cuidar als fills. I aquesta és una relació de respecte unidireccional, ja que els ‘’rockys’’, generalment, tenen igual de respecte a tots els grups.

Les ‘’barbies’’ per la seua part es passen hores al gimnàs encara que la meitat es la passen xarrant, mirant (òbviament als ‘’goril·les’’) i preguntant sobre els mètodes d’entrenament o si faig bé aquest moviment o no. És més, com popularment és coneix: ‘’està bona i ho sap’’. Aquests, com podeu imaginar tenen una relació estreta amb els goril·les i pràcticament nul·la amb els altres dos grups.

Per últim estan els ‘’normalets’’, xicons i xicones més joves que majors i que la seua finalitat és molt diversa. I aquí vull destacar dos subgrups (òbviament me’n deixo molts més): els que van, simplement, per fer activitat física perquè el gimnàs és prop de sa casa per exemple, i els que somien en aquell braç difícil d’abraçar i tindre un pectoral quilomètric i van simplement al gimnàs per poder convertir-se en un goril·la. Lamentablement, l’últim grup és el majoritari entre els ‘’normalets’’.

Aquest grup es senten inferiors als ‘’goril·les’’, als que admiren i envegen, subordinació reconeguda per aquests i que augmenten encara més l’ego dels ’’goril·les’’. I encara m’atreviré a dir més, la majoria d’aquests no els agrada fer activitat física al gimnàs, ja que el seu objectiu no té un valor real ni és intrínsecament poderós, simplement arribar a una imatge llunyana i estereotipada. 
Cada sessió del gimnàs acaba quan mesura si ha pogut augmentat el braç. I es que, la majoria d’aquests acaben abandonant el gimnàs, simplement perquè no els agrada. Ja que, en la meua opinió, allò realment fantàstic de l’activitat física (sigui quina sigui) és el gaudir d’ella, gaudir del procés de fer-la i no aconseguir un objectiu llunyà i més si és totalment estereotipat.

En el que vull dir amb aquesta classificació tocant l’humor i la sàtira, és que em pareix increïblement bé que la gent li agradi fer activitat física a un gimnàs (de fet jo he de menjar d’això segurament) i que s’estableixen relacions socioculturals (sent aquest un dels principals motius per la pràctica), però si ets un ‘’goril·la’’, primer, no et creguis el rei del gimnàs i segon, plantejat si t’agrada el teu estil de vida en el qual estàs submergit; i si ets un ’’normalet ’’, no somies en ningun braç, somia en una activitat que t’agradi i et produeixi plaer per fer-la i de la qual no sigues esclau, ja que els que tenen l’objectiu de ser un goril·la, són esclaus del seu cos, caient en el mesomorfisme, ideologia caracteritzada marcar-se un estil de vida del i per al cos.

I aquí m’agradaria extraure un concepte de l’article de Sergio Varela, el físic constructivista, que es podria definir com aquell estil de vida de persecució del cos perfecte, i clar, representa un problema psicològic, una batalla mental revestida amb músculs i aparença salut, encara que moltes voltes no és així, com per exemple els consumidors de substàncies que impulsen l’hipertrofia. Doncs, aquestes persones defineixen la seua vida com ‘’estilo de vida que nos afecta cotidianamente […] Esto es en verdad un estilo de vida que requiere de dedicación total (Stehlik: 2007) ‘’. És a dir, no coneixen el significat de gaudir de la praxis (pràctica) ja que per ells és la seua vida (dedicació total) cosa que solament pot produir problemes realment greus quan per algun motiu no es pot fer l’entrenament, és a dir, l’activitat física en la seua vida no suma, solament pot restar.



Varela Hernández, S. ‘’Habitus: una reflexión fotogràfica de lo corporal en Pierre Bourdieu’’. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana.  Año IV, No 7. Enero-Junio 2009. Sergio Varela Hernández, pp. 94-107. Universidad Iberoamericana A.C., Ciudad de México.
http://www.uia.mx/actividades/publicaciones/iberoforum/7/pdf/svarela.pdf


dimecres, 17 de juliol de 2013

Arrels

Moltes vegades per donar un gir a les nostres vides decidim deixar enrere les nostres arrels, potser perquè sentim que aquestes ens subjecten massa i no ens deixen volar o pel contrari perquè considerem que no ens claven a la terra com voldriem.

Les nostres arrels són el nostre naixement, tot allò que hem vist i olorat des del primer dia, i vulguem o no sempre ens acompanyen en el nostre viatge pel món. Podem estar orgullosos o no d'elles, però sempre hi són presents. 
En el meu cas, estic orgullòs de les meues arrels, i per allà on vagi sempre les recordaré i mai les oblidaré, perquè les noto dintre meu, com una part meua, i sé que si aquestes pateixen jo patiria amb elles. 

Clar està que aquestes arrels no han de ser un impediment per tal d'obrir-nos al món, i així, moltes persones diuen que és necessari tallar aquestes per tal de volar, però jo no ho vec així, sino que hem de crèixer, viatjar i conèixer juntament amb aquestes arrels, representants del nostre afecte per la terra que ens ha vist viure. És a dir, no conec les arrels com una estructura rígida i limitant sino un suport que t'impulsa des dels peus cap a noves metes.

Aquí deixo una fotografia d'una de les meues arrels que m'acompanyaran arreu del món.

Al fons, el poble d'Herbers (Castelló)


dimarts, 25 de juny de 2013

La nota clara, y ya está.

Fa temps vaig el·laborar un text per una proposta d'un professor, la qual es referia a que havíem de fer qualsevol figura literària (narració, cançó, obra teatral, poesia...) que plasmara l'avaluació, el que per a nosaltres significa l'avaluació educativa.

Aleshores, em vaig decantar per una narració, i un punt de vista que crec que tots hem viscut. Ho vaig titular ''La nota clara, y ya está'' :


LA NOTA CLARA, Y YA ESTÁ

Recuerdo que era un día lluvioso y feo cuando mis padres me llevaron al colegio en aquel Peugeot 540 blanco, pero nadie podía presagiar que acabaría siendo un día tremebundo para mí, puede ser, ahora que lo pienso, que aquel fuera el día más terrorífico en mis 14 años.
Las clases las vivía con intensidad, en primera fila, como debe ser, realizando dos funciones principales en cada clase de forma simultánea: esquivar los canutos de los otros chicos, en lo que creo que he desarrollado un sexto sentido; y atender, preguntar, insistir, escribir, volver a preguntar y reírme de las bromas insulsas de los profesores. Y así, clase después de otra clase. Me encantaban las clases y los profesores…todos, menos uno.
Ignacio José, así se llamaba mi profesor de Lengua y Literatura. Era un hombre….como os lo
diría… como los de antes. Y eso, en principio, me gustaba, me parecía interesante y necesario en el sistema educativo actual,  un profesor recto, imponente, severo, eutrapélico, con autoridad y que te tratara de usted. Pero, desde el principio se empezaron a torcer mis pensamientos hacia él. No me miraba como los otros profesores, no explicaba para mí, no era yo, alumno preferido por tantísimos profesores y poseedor de la marca del sobresaliente en todas las materias, su ojito derecho, de hecho, no me miraba en el trascurso de las malditas clases. Y esto una clase y otra y otra… hasta que llegó el día, que se dirigió exclusivamente a mí por primera vez.

Esa clase empezó diferente a todas, ya que Ignacio José, dijo: ‘’ Comunicaros alumnos, que ya he obtenido vuestras calificaciones en el examen del pasado miércoles. Esta calificación os será facilitada al finalizar esta clase, pero informaros que el resultado de ésta ha sido, cuanto menos, decepcionante. ’’. Cuando oí aquellas palabras salidas de su boca que apestaba a tabaco cubierta por un bigote amarillo, mi sistema simpático se disparó: la frecuencia cardíaca aumentó, los sudores eran fríos y constantes, y la respiración se me aceleró. Intenté tranquilizarme y atender a su discurso de cada clase, pero no podía, mi atención solo se centraba en mirar mi reloj para que llegara el final de aquella tortura. Esa clase fue un eviterno, no acababa nunca. Y es que con razón estaba atacado, aquella nota era mi tren para conquistar al profesor, mi única manera de gritar silenciosamente que atendiera a su alumno estrella.

Al fin acabó aquel martirio, iba cantando las notas: ‘’Jiménez, un 5; Santamaría, un 6; García; un 2’’ y cuando llegó mi turno, cuando pronunció mi apellido mientras yo cruzaba todos los dedos, hubo un accidente: ’’ Matamoros,…pase luego por mi despacho ’’. No podía creerlo, ¿que había hecho yo para merecer esto? ¿No podía ser, que pasó con mi examen? Me salió bien pero no como otros. Cuando me dispuse a preguntarle la razón de aquella citación, él, casi sin mirarme me dijo: ‘’pase luego, no impetre. ’’. Entonces aún me puse más nervioso. Esa calificación necesitaba saberla, era lo más importante para mí.

Pasé el día como pude. No tenía hambre y creo que batí el record en preocupación. Esa aporía me corroía por dentro. ¿Por qué me citará? ¿Tendré un 10? Espero que si… No puede ser que haya bajado del 9… ¡no puede ser! Hasta que al final llegó el momento.

Estaba caminando por el pasillo dispuesto a entrar en ese despacho, el 23. Las piernas me temblaban  y ese desconcierto me asustaba. Quería y necesitaba sacar un 10, me daba igual si tenía que deprecar, suplicar o llorar por ese 10.
Entonces, llamé al despacho. Dos golpes, necesario. Desde dentro se oyó, ‘’pase’’ que, inconfundiblemente, era de Ignacio José. Entré y me faltó poco para sufrir un desmayo, ese olor a tabaco tan fuerte fue como un puñetazo que me atontó. Me senté cuando Ignacio José me lo indicó. Entonces observé ese despacho, estaba lleno de cuadros, estanterías con libros viejos, eran unas paredes de estilo barroco.
-          ‘’Matamoros, es un alumno ejemplar, y por eso quiero que me diga una cosa.’’- dijo Ignacio José – ‘’Lo que desee’’ - respondí con un sentimiento de subordinación que quería que notase.
-          ‘’Quiero que ponga usted la nota a su examen aquí y ahora, basándose en su esfuerzo y dedicación’’
Creo que sí que entendí lo que dijo, pero al no poder creerlo, mandé repetir la proposición con un ‘’ ¿Qué?’’.
Me sumergí en un mar de incertidumbre, ¿qué quería decir Ignacio José? Miles de opciones se peleaban en mi cabeza hasta que decidí optar por la solución más humilde que barajaba, ponerme una nota baja para que Ignacio José se percatara de lo humilde que soy, y así conquistarlo. Era un plan perfecto.
-          Un 8, señor – solté como pude.
Entonces me miró con esos ojos enrojecidos, y dijo, ‘’¿por qué?’’ a lo que respondí que podía hacer más, estrategia que usaba para que me subiera la nota. Pero, contra todo pronóstico, no. ¡El muy cabeza de chorlito no me subió la nota! Se limitó a decir: ‘’gracias, se puede ir’’.

Salí del despacho atónito, no podía creerlo. Después de unos minutos de incertidumbre, me invadió la ira como nunca antes lo había hecho. ‘’ ¿Qué manera es esa de evaluarme a mí? A mí la nota clara y ya está. ¡Que se ha creído ese nesciente que es la educación!’’



¿Que us ha paregut? Veritat, que tots hem tingut la oportunitat d'bservar-ho alguna volta? Realment el punt de vista de Matamoros és el d'un alumne excel·lent?